Las simetrías
Las
simetrías y la naturaleza.
La simetría la podemos observar
en la naturaleza. Entonces se revela en su aspecto tridimensional. La simetría
plana es una abstracción en dos dimensiones de aquellas que podemos ver en el
tres dimensiones en el entorno natural cotidiano.
Entendemos la simetría en su
acepción de forma iguales a iguales distancias de un eje o un punto; manteniéndose
una regularidad y un orden en los elementos.

Las simetrías esenciales las
vemos en el mundo físico por medio de la proyección de la luz sobre planos.
Jugando con la proximidad o la
lejanía del foco de la luz y el paralelismo u oblicuidad del plano original y
el plano transformado, obtendremos diversos casos de simetría.
La
afinidad y la simetría.
Una fuente de iluminación natural
como por ejemplo el sol, cuando atraviesa su luz una ventana vertical vemos
como se transforma en el suelo en manchas de luz diversas. Estas manchas serían
simétricas respecto a las originales de la ventana en una hora del día
determinada.
En geometría le damos a este fenómeno un nombre más técnico
llamado afinidad u homología afín. A partir de un centro impropio (en el
infinito), la radiación atraviesa un plano origen y se muda en un plano
transformado que tiene distinta orientación. Ambos planos original y
transformado se une en una recta o eje propio (cercano) que llamamos eje de
afinidad, que es el eje de simetría.
Cuando la radiación es perpendicular al plano bisector que forman ambos planos (original y transformado) se produce una simetría, que denominamos simetría por reflexión, simetría axial y simetría bilateral.
Cuando la radiación es perpendicular al plano bisector que forman ambos planos (original y transformado) se produce una simetría, que denominamos simetría por reflexión, simetría axial y simetría bilateral.
Este tipo de simetría también la
podemos observar en los reflejos de los charcos, estanques y lagos cuando están
las aguas tranquilas.
La
homotecia y la simetría.
Cuando una fuente de luz puntual
como una vela, atraviesa una forma contenida en un plano origen
se proyecta esta forma en un plano transformado. La forma transformada es
semejante pero a una escala mayor de la original.
Podemos realizar un dibujo tridimensional del fenómeno y abstraer la tercera dimensión para verlo en el plano bidimensional.
En geometría a este proceso
le llamamos homotecia. Si pudiéramos hacer un giro de 180 grados de este
proceso veríamos que se produciría una simetría a partir del punto central de
la vela, entonces se denomina homotecia inversa.
Es el proceso físico que se produce en los ojos de los seres vivos, y ha sido aplicado a los instrumentos ópticos como la cámara fotográfica analógica.
Los elementos geométricos que define la homotecía son los siguientes: el centro de la radiación es propio (cercano), los planos original y transformados siempre son paralelos; y el eje o recta que une los planos es impropio, es decir, está en el infinito. A la simetría producida cuando se rotan los elementos ciento ochenta grados le llamamos simetría central.
Podemos realizar un dibujo tridimensional del fenómeno y abstraer la tercera dimensión para verlo en el plano bidimensional.
Es el proceso físico que se produce en los ojos de los seres vivos, y ha sido aplicado a los instrumentos ópticos como la cámara fotográfica analógica.
Los elementos geométricos que define la homotecía son los siguientes: el centro de la radiación es propio (cercano), los planos original y transformados siempre son paralelos; y el eje o recta que une los planos es impropio, es decir, está en el infinito. A la simetría producida cuando se rotan los elementos ciento ochenta grados le llamamos simetría central.
La
traslación y la simetría.
Para finalizar cuando los rayos
del sol atraviesan dos planos paralelos,
las luces y sombras producidas son exactamente semejantes. Las formas
proyectadas iguales en tamaño son dibujos naturales producidos por la luz del
sol. Entonces entre la forma original y transformada se ha producido otro tipo
de simetría que llamamos traslación.
En geometría llamamos al fenómeno
traslación. Los planos original y transformado están paralelos, por lo tanto la
recta imaginaria que los une está en el infinito (impropia) y la radiación que
lo intercepta es de centro también
impropia.
Este ejemplo de simetría es fácil
observarlo cuando el sol está muy bajo en el horizonte y proyecta formas en planos
verticales paralelos.
Podemos descubrir abundantes
ejemplos de estos fenómenos en la naturaleza. Es el estado en esencia de la
simetría por proyección de luces y sombras mediante la traslación, afinidad y
homotecia inversa.
A estas transformaciones les
podemos aplicar además desplazamientos y giros de 60º, 90º, 120º y 180º, manifestándose el mundo de las simetrías.
Estos ejemplo están extraídos de
la naturaleza pero si abstraemos la tercera dimensión y los dibujamos en dos
dimensiones tendremos la base de las simetrías planas. La novedad es que es más
fácil comprender los procesos si los observamos en su vertiente tridimensional
para después entender que ocurre en el plano bidimensional.
Mediante la luz distinguimos una
simetría etéreas, pero las podemos contemplar materializadas en el mundo
inorgánico de los minerales, y en el mundo orgánico de vegetales y animales,
incluido el ser humano.
La aprehensión de estos fenómenos
naturales por los artistas han producido obras de pintura, escultura, arquitectura,
diseño, ingeniería,… que han traslado la belleza de la naturaleza al entorno
humano.
El
paraiso de la simetría.
Al- Ándalus el territorio
medieval de la península ibérica que fue el origen de Andalucía nos dejo una
herencia artística sobre la simetría sin parangón. Durante el periodo nazarí de
Granada los artesanos crearon la
Alhambra y el Generalife.
Los motivos ornamentales de los salones, baños, techumbres y bóvedas, junto con la reflexión de los estanques de agua y la propia ordenación de las formas arquitectónicas son un entorno donde la simetría nos envuelve. Los celebres mosaicos nazaríes son un legado matemático y artístico de primera magnitud. Los diecisiete grupos de simetría del plano parece que se han podido encontrar enla Alhambra. El plano se puede
rellenar con una forma elemental que llamamos módulo y repetirlo conforme a
unas determinadas reglas. Los matemáticos han encontrado sólo diecisiete reglas
posibles, que se llaman grupos de simetría. Los mismos que decoran la Alhambra.
Los motivos ornamentales de los salones, baños, techumbres y bóvedas, junto con la reflexión de los estanques de agua y la propia ordenación de las formas arquitectónicas son un entorno donde la simetría nos envuelve. Los celebres mosaicos nazaríes son un legado matemático y artístico de primera magnitud. Los diecisiete grupos de simetría del plano parece que se han podido encontrar en
El concepto de módulo
y su aplicación a la simetría
y su aplicación a la simetría

El módulo en matemática es un número que se usa en comparación con otros y se toma arbitrariamente como unidad. Por extensión en artes visuales, se entiende que es una dimensión que se toma como unidad de medida, norma, modelo o patrón La acepción más conocida del módulo es como parte de un todo que se utiliza como unidad en una construcción, para establecer las dimensiones y proporciones de un conjunto. Por ejemplo: la arquitectura utiliza un módulo como medida, para realizar todas las dimensiones del edificio. En la arquitectura clásica, el módulo era la medida del radio del fuste de la columna en su parte inferior. Son módulos célebres:
El Módulo vitruviano; el módulo
de Policleto, que toma la cabeza humana; el módulo de Le Corbusier, que utiliza
el cuerpo humano en sección áurea; el módulo Hele de Rafael Leoz, un módulo con
forma de ele, formada por cuatro cubos.
Otra acepción en artes visuales
es que el módulo es la forma elemental que se repite múltiples veces y llega a
llenar el espacio bidimensional o tridimensional. Por ejemplo: el diseño
modular utiliza una parte que se repite, es autónoma y se puede intercambiar
para realizar un diseño.
La aplicación práctica del módulo
más conocido son los mosaicos. Los polígonos regulares pueden formar un mosaico
periódico si repetimos una forma poligonal como módulo. Sólo hay tres polígonos
que con la misma loseta puedan cerrar un espacio plano sin dejar huecos son: el
triángulo equilátero, el cuadrado, y el hexágono regular.
En la historia del arte han sido muchas las aplicaciones del módulo para realiza composiciones, como:
Las Teselas en los mosaicos
romanos, hechos de pequeñas piezas en forma de cubo, de mármol, vidrio o pasta,
para realizar los pavimentos. Los azulejos de la Alhambra de Granada, ladrillos vidriados, pequeños de
colores para revestir paredes de cocinas y baños. Baldosas, cerámicas y losas
en los recubrimientos de Antonio Gaudí que
utiliza el hexágono regular en el suelo del Paseo de Gracia de
Barcelona.
Módulo blanco y negro.
Las simetrías.
La simetría establece una concordancia de unas partes con otras y de las partes con el todo. Las formas se encuentran a distancias iguales de un eje que llamamos ejes de simetría. Para entenderla tenemos que conocer cuáles son los ejes de simetría principales del cuadrado y del triángulo equilátero.
Los ejes de simetría de un cuadrado y el triángulo
Si doblamos un cuadrado de papel obtendremos una concordancia del todo con la parte doblada, al realizar el doblez a partir de: la diagonal, la vertical y la horizontal.
Un módulo cuadrado está sometido a movimientos en el plano, si le asociamos fenómenos físicos como la traslación, la reflexión, el giro, el desplazamiento y la identidad, a partir de sus ejes de simetría, conseguiremos figuras simétricas.
Si doblamos un cuadrado de papel obtendremos una concordancia del todo con la parte doblada, al realizar el doblez a partir de: la diagonal, la vertical y la horizontal.
Un módulo cuadrado está sometido a movimientos en el plano, si le asociamos fenómenos físicos como la traslación, la reflexión, el giro, el desplazamiento y la identidad, a partir de sus ejes de simetría, conseguiremos figuras simétricas.
La
simetría suele tener dos acepciones, una es la de proporción y equilibrio; otra
la relación entre las parte que integran un todo. Una módulo contenido en un
plano puede cambiar de posición por diferentes movimientos. La primera posición
del módulo se le llama la posición inicial u original, una vez aplicado el
movimiento se le transforma en la imagen o posición final. Si tenemos en cuenta
un módulo algunas de las posibilidades de simetrías aplicando movimientos en el
plano serían las siguientes:
1. Traslación y simetría.
Se puede percibir un equilibrio estable. Las
cenefas planas serían un ejemplo de esta simetría, utilizadas en arte, diseño
textil, grafismos o pinturas. Otras posibilidades son el urbanismo con la
distribución de las manzanas en las ciudades, como el ensanche de Barcelona o
Manhattan en Nueva York.
2. Reflexión y simetría
axial.
La simetría por reflexión o simetría axial, la forma rota 180º con respecto a un eje de simetría. La figura se separa del plano y vuelve a el mediante una semirotación, alrededor de la recta fija de giro, la figura queda invertido y desplazado a la misma distancia con respecto al eje.
Es la simetría propia de la hoja de los libros, y se encuentra en la mayoría de seres vivos. En artes visuales percibimos equilibrio en las composiciones por tener una referencia vertical y distancias y pesos iguales a derecha e izquierda. Una objeción que podríamos poner a este tipo de simetrías es la rigidez compositiva. Recurso compositivo utilizado en arquitectura, pintura, decoración mosaicos.
3. Giro y simetría central y
radial.
La simetría por giro consiste en una figura contenido en un plano que rota a partir de un punto fijo determinado, llamado centro de giro, y el ángulo de giro que limita la rotación puede ser dextrógiro o levógiro.
La simetría central se produce cuando hay una rotación con un ángulo de giro llano, entonces recibe le nombre de simetría central o puntual. Se consigue una composición estable al estar las distancia uniformemente separadas con respecto al punto de giro.
Decoración de mosaicos donde el módulo tiene una simetría central por giro de ciento ochenta grados.

La simetría radial se da cuando la rotación
es incompleta, por ejemplo un ángulo de 72º, que al repetirse 360 º produce una
simetría radial. Las figuras se reparten en radios a partir de una
circunferencia. Es un tipo de simetría que produce una sensación dinámica. Por
ejemplo la simetría de la estrella de mar, o en las flores. En artes visuales
la podemos encontrar en los rosetones de las catedrales, en las cúpulas, en la
pintura de El Bosco, Los siete pecados
capitales, 1475-1480.
Simetría por rotación de noventa grados de un módulo.
Simetría radial con giro de 45 grados.
Simetría con giro de noventa grados más una reflexión del módulo
Simetría por giro de ciento veinte grados.
Simetría radial con rotación
Simetría con rotación de 90 grados y simetría axial
4. Desplazamiento y
simetría.
En la simetría por desplazamiento, la figura
tiene al mismo tiempo un movimiento de traslación y de reflexión, que mantiene
el eje horizontal y vertical presente, que perceptivamente también dan
equilibrio.
Este tipo de simetría es el que se produce en
un desplazamiento parecido al de los pies al caminar, lo que contribuye a dar
una impresión de movimiento. Aplicaciones compositivas se encuentran en
necrópolis egipcias, pavimentos romanos, cerámicas, mosaicos árabes y cenefas.
3. Identidad.
El octagrama
Un cuadrado girado 45 º produce una figura simétrica estrellada con ocho
vértices llamada octagrama.
Primero tenemos que tener en cuenta que los números en geometría son formas
dibujadas y también tienen el valor de símbolos; por ejemplo: el cuadrado o
número cuatro (4) por semejanza es un símbolo terrestre como los cuatro elementos
(agua, aire, tierra, fuego) y los cuatro puntos cardinales (norte, sur, este,
oeste). La circunferencia la figura que todo lo abarca, ha sido también por
semejanza con el cielo y la bóveda celeste, el símbolo de la globalidad, lo
celeste, la perfección, la divinidad. La figura intermedia que hace de lazo entre
cuadrado y circunferencia es por lo tanto el ocho, el octógono, o octagrama,
figura que es el equilibrio entre ambas. Simboliza la unión entre cielo y tierra, lo profano y lo sagrado, al alma y el
cuerpo, mundo material y mundo espiritual, hombres y ángeles.
Otras simbologías son los cuatro profetas: Abraham, Moises, Jesús y Mahoma;
y los cuatro ángeles: Miguel, Rafael, Gabriel, Uriel. Es la estrella utilizada
en el Corán para indicar el final de capítulo,
estrella Rub el hizb.
La estrella de ocho puntas o estrella de Salomón, es la “octava dies”, es
decir el día octavo (7 + 1 = 8). Dios creó el mundo en seis días y al séptimo
descansó, por lo tanto el octavo día es el tiempo Más Allá del tiempo, la
eternidad, el empíreo u octavo cielo. Es un símbolo de perfección y
regeneración ya que 7 + 1 = 8 se vuelve a la unidad (1) de la que se parte,
empieza de nuevo la serie. Como los siete colores del arco iris que el octavo el
blanco es la unidad y principio del que son origen todos, la luz blanca que los
engloba.
Interacciones formales entre los módulos
Los módulos al estar unidos tienen una influencia recíproca. En el campo de la composición modular la interacción de dos módulos puede ser por: distanciamiento, toque, superposición, penetración, unión sustracción, intersección y coincidencia. Estas interacciones permiten apreciar aspectos como: cerca y lejos; delante y detrás; encima y debajo.
Módulos dados :
Distanciamiento.
Existe un
distanciamiento entre los módulos en el espacio.
Toque. Contacto.
La proximidad
entre los dos módulos es tal que se tocan entre sí.
.Superposición.
Un módulo se
coloca encima de otro.
Penetración.
Se introduce un
módulo en el interior de otro.
Unión.
Los módulos se juntas
para ser una unidad.
Sustracción.
Los dos módulos
interactúan de tal modo que se quita una diferencia uno del otro.
Intersección.
Hay en encuentro
entre los módulos cortándose entre ellos.
Coincidencia.


























